La estampa podría ser la siguiente:
Un sábado cualquiera a las cuatro de la mañana, después de salir de copas con los amigos, cogemos un taxi.
-¿A dónde?. Nos preguntará el taxista.
-Al 13 rúe de Percebe.
Pues podemos imaginarnos la cara del taxista.
Lo cierto es que un barrio de Rivas (Madrid)
está por completo dedicado a los grandes títulos del cómic.
Así podremos encontrarnos la calle de Anacleto, agente secreto; la de Astérix, Obélix, Mortadelo y Filemón, etc.
Lo cierto que es que hablamos de una ciudad dormitorio de Madrid, donde la media de
población ronda los 30 años. Los propietarios se lo toman con humor y parecen llevar muy bien el homenaje.

Lo cierto es que tampoco es un barrio común.
Las calles son privadas y el acceso está restringido por un portón metálico que se acciona con un mando a distancia.
Los chalets, por ejemplo, en la calle Pepe Gotera y Otilio, cuestan cada uno entorno a los
500.000 € de unos 400 m2 y piscina comunitaria.
Sin embargo, este pequeño homenaje les causa
más de un problema a sus habitantes.
Desde miradas de incredulidad a la hora de renovar el carnet, hasta confusiones del cartero con la calle Astérix y la calle Obélix.
Sin embargo, los habitantes parecen encantados, y aunque en un principio no todos estaban conformes con el nombre recibido en las calles, ahora muestran su conformidad colocando en la entrada de sus viviendas
azulejos con viñetas de los cómics que dan nombre a sus calles.