Hace ya unos años, que decidí empezar el vuelo sólo y vivir por mi cuenta.
Era yo solo contra el mundo y estaba dispuesto a abordar el trámite de alquilarme un piso.
Así que lo primero que hice, fue comprarme un montón de periódicos especializados, equipado con mi edin fosforito. Y me pase dos noches enteras apuntando teléfonos y tardes llamando.
Aquello era una locura, cuadrar horarios para ver los pisos, localizar a los propietarios... necesitaba un montón de tiempo.
Me rendí y acudí a una inmobiliaria.
Es cierto que me llevaron un mes de alquiler, pero eran ellos los que me gestionaron las citas con lo propietarios, me daban a elegir las características del piso buscado y me cribaban lo que yo no quería.
Gasté más dinero, pero cuando me solucionaron el tema de la contratación me sentí mucho más tranquilo.
Al año tuve que dejar el alquiler por otros motivos, pero también es otra historia.
Compartir o enviar
Denunciar