Es evidente que una propiedad recién reformada tendrá más valor que una en la que su nuevo propietario deba invertir en arreglarla, pero ¿
hasta que punto resulta rentable esta inversión antes de la venta?Primero, es bueno tener en cuenta que hay compradores que
sólo buscan propiedades sin reformar, para hacer las obras a su gusto, así que no es aconsejable hacer una gran inversión en la reforma, de decir hacerla.
Segundo, debemos tener en cuenta
el estado de la propiedad, pero si el inmueble está ubicado en una buena zona (próxima a servicios, lugares de trabajo etc) es conveniente sopesar la posibilidad de que nuestros futuros compradores valoren más eso que el estado de la propiedad.
Tercero. Si el estado del inmueble es tal, que pudiera causar una
mala impresión al comprador en su visita,
la reforma es necesaria. Manchas de humedad, pintura desconchada y demás desperfectos pueden dar una impresión equivocada y frustrar una venta.

Como conclusión, el tipo de reforma necesaria antes de vender un piso, consistiría en un
gasto mínimo pero que confiera a la propiedad buen aspecto. Pintura, suelos y ventanas son factores muy importantes, así como asegurarnos de que las instalaciones básicas funciones perfectamente, es decir, agua y luz.
Otra posibilidad es incrementar el valor de la vivienda,
profundizando en una reforma más seria, que implique una
mejora en la calidad de vida, como puede ser puerta blindada, aumentar el número de armarios empotrados, disminuir el número de habitaciones a cambio de amplitud, mejorar las instalaciones de los sanitarios, etc.
En el caso de inmuebles antiguos, si la reforma de la casa particular, además, va acompañada de una
rehabilitación completa del edificio, aumentaremos considerablemente el precio de venta.
Compartir o enviar
Denunciar