
Cuando decidimos comprarnos una casa tenemos que analizar bien que
características ha de reunir: cuantos
metros cuadrados, número de habitaciones y de baños, si dispone de plaza de garaje, si tiene o no accesos adaptados, si tiene
ascensor o no, etc.
Una vez hemos decidido que característica ha de tener, caben dos posibilidades, comprarla de
segunda mano o comprarla de
nueva construcción. Esta decisión es más importante de lo que parece en un principio ya que según escojamos una opción u otra limitaremos las zonas donde estará ubicada la vivienda.
Por ejemplo, si somos de Madrid y queremos que nuestra vivienda sea de nueva construcción, nos será mucho más sencillo, y barato, encontrarla en el extrarradio que en el centro, todo lo contrario a lo que ocurrirá si nos interesa una vivienda de segunda mano.
Compartir o enviar
Denunciar