Con la llegada del verano y el buen tiempo también
llegan las vacaciones y con ellas, comenzamos a buscar un
destino donde pasar esta época estival.

Los hoteles son un destino popular, pero una solución económica y muy atractiva es optar por un
alquiler vacacional. No obstante,
la picaresca, los problemas, o las falsas expectativas levantadas por la publicidad pueden amargarnos el veraneo.
Para evitar esto, reunimos unos sencillos consejos que pueden sernos de utilidad en un momento dado,
ante un caso de engaño.
- Hay que desconfiar de los "chollos", grandes inmuebles a precios muy reducidos sin motivo aparente, pueden esconder alguna tara o problema no reflejado en la publicidad, que nos encontraremos en el momento justo de meter la llave en la puerta. Al no poder ver el inmueble antes de formalizar el contrato en la mayoría de los casos, se debe tener especial cuidado en estos casos.

- Si el propietario está en el extranjero y requiere que se le realice el ingreso por medio de una empresa de pago, debemos pedir antes garantías. Es un timo muy extendido en el mundo inmobiliario, como ya hemos comentado en otra guía.
- Lo ideal para estar seguros es solicitar siempre un teléfono de contacto así como todos los datos bancarios, permitiéndonos comprobar la identidad del propietario comprobando, que en efecto, lo es.
- Siempre debe existir un contrato por escrito, en el que se determinen las condiciones del alquiler, así como la duración del mismo. De tal forma que quede claro, a la hora de afrontar desperfectos, hasta donde llega la responsabilidad del arrendatario.
- Es muy importante tener información, no sólo de la localidad de destino, si no, a ser posible de la zona en la que se ubica el inmueble. Con esto evitaremos que ese "primera línea de playa" se convierta en un inmueble a kilómetro y medio de la misma.
- Es esencial cobrar conciencia de nuestros derechos como arrendatarios. Así por ejemplo el derecho al uso de zonas comunes para barbacoas, instalaciones deportivas, guarderías, etc. En caso de que, por cualquier razón, no se pudieran ejercer esos derechos, tendremos derecho a reclamar.
- Si al llegar nos encontramos que ese magnífico piso con vistas al mar, se ha convertido en un apartamento interior, será recomendable que hayamos guardado el anuncio. Este tiene carácter vinculante y nos ayudará a la hora de reclamar.
- Por último, y aunque por supuesto es el consejo más evidente, probablemente el más complejo de seguir. Ver la vivienda antes de alquilarla. No obstante, es comprensible, que dicha vivienda se encuentre en el destino de vacaciones y se prefiera llevar el alojamiento apalabrado desde el destino.
Siguiendo estos consejos, que son por otra parte lógicos e intuitivos, podemos
evitarnos más de una decepción y facilitarnos mucho las cosas en el caso de vernos obligados a una reclamación.
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