Una compañía con sede en Miami ha diseñado un tipo de vivienda prefabricada, resistente a inundaciones y a terremotos.

Pero la noticia no es esa, la noticia es que ha donado 1.000 viviendas a Haití destinadas a los refugiados que se han quedado sin hogar.
Las viviendas están muy bien pensadas. Resistentes, hechas a base de fibra de vidrio, son a prueba de hongos, termitas, ofrecen resistencia a los huracanes y están diseñadas para asumir el mínimo de daños en inundaciones.
La vida útil del invento está pensada entre 30 y 40 años y son mucho más económicas que las casa normales del mismo tipo.
A nadie se le escapa el intento de negocio de la empresa. Sí la idea triunfa puede firmar contratos millonarios con diferentes gobiernos de países susceptibles a esta situación, pero al menos 1000 familias habrán disfrutado de una vivienda digna (dispone de dos dormitorios salón y baño).
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