Y ¿cómo se hace eso? fácil,
bajando el precio hasta un 23% como es el caso.
Y es que ahora resulta que las inmobiliarias han descubierto la ley de la oferta y la demanda, es decir, bajamos el precio y el número de posibles compradores sube proporcionalmente.
Que mal acostumbrados estamos en ese sentido en España.
Tiene que venir una crisis para que nos demos cuenta de eso, y ni siquiera.
En el
artículo se nos muestra el caso de
un piso que lleva 5 años a la venta y que no parece que se vaya a vender.
Reformado, grande y bien situado. ¿La clave? los
6.545 €/m2 que piden los propietarios, y que no están dispuestos a bajar por ningún concepto.
Está claro que tampoco tienen prisa por venderlo.

La locura a veces llega a puntos insospechados, como el ejemplo (ya famoso) de un chalet en la isla de El Hierro. Una casa cueva
cuyo precio de mercado es de 4 millones y se vende por 20. Los propietarios están pensando en subir aún más el precio.
Es un caso extremo, en el cual ya estamos hablando de propiedades muy exclusivas, pero es una buen ejemplo de lo que estamos sufriendo en el mercado inmobiliario español.
Las
claves para no caer un ninguno de los extremos son:
- Una buena tasación de la vivienda, que nos dará una orientación a la hora de no infravalorar nuestra vivienda.
- Nunca aceptar la primera oferta, por jugosa que nos parezca. Es bueno mantenerse en el mercado durante una temporada y esperar a recibir unas cuantas para poder comparar.
- Dejarse aconsejar por profesionales del sector. Éstos son los que mejor conocen el mercado y por tanto son los que mejor sabrán vender tu vivienda. Muchas de las situaciones absurdas que no podemos encontrar en el mercado surgen por desoír a dichos profesionales.