Noticias terribles para
muchos jóvenes que al final, consiguieron
independizarse.
El Ministerio de Vivienda ha detectado, por medio de la Agencia Tributaria, a más de
8.000 jóvenes, a los que se les ha concedido la ayuda de 210 euros en
2008, que
han superado el tope de ingresos de 22.000 euros brutos anuales.
Tendrán que devolverlas, aunque corresponde a las Comunidades Autónomas resolver cada caso.

Vivienda
ha suspendido, cautelarmente,
el pago a esos jóvenes para asegurarse que sólo reciban la ayuda quien realmente lo necesitan.
Esta situación es más común de lo que se piensa, por ejemplo, si
un joven es despedido y se recibe
un finiquito o indemnización, al presentar la declaración del IRPF se deberá marcar y hacer constar que se han superado los 22.000 euros ese año.
Después en muchas comunidades,
dada su situación de paro,
seguirá percibiendo la ayuda. Siempre y cuando lo comunicase pertinentemente.
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