Imagine un lugar en el mundo donde quiera viajar y hágalo realidad con un solo click. La moneda de cambio
es tener una casa y estar dispuesto a intercambiarla de manera totalmente gratuita.
Aunque el trueque de moda del siglo XXI alcanzara el auge con la película 'The Holidays' en 2006, en la que Cameron Díaz y Kate Winslet contactaban a través de la red para intercambiar sus casas de Los Ángeles y un pequeño pueblo londinense para dar un giro a sus vidas, s
urgió hace más de medio siglo. Ya en los años 50, profesores ingleses, franceses y alemanes utilizaban este sistema para pasar sus largos periodos estivales de una forma asequible. Su evolución ha ido ligada a internet, y en la actualidad, gracias a la crisis (o a pesar de ella) esta tendencia continúa al alza. Solo en Castilla y León, en los dos últimos años el número de casas inscritas en la web se ha duplicado.
La 'cláusula': confianza y seriedad mutuas. Eso lo saben muy bien Beatriz Pavillard y María del Mar Colás. Ellas, son solo dos de los 39.000 miembros de este portal que ya han disfrutado de varias estancias. Sin problemas. Salvar el obstáculo de la reticencia a dejar tu propia casa a una persona que no conoces, con la que solo has tenido contacto vía correo electrónico es difícil. "
Nunca ha pasado nada", aseguran desde la web. Y no lo dudaron. Pusieron su casa al servicio de sus vacaciones.
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