
Los embargos no son la única consecuencia terrible de la actual crisis del sector inmobiliario, los que viven en
régimen de alquiler deben hacer frente a la situación de impago, y es algo que cada vez, en España, va creciendo más y más.
El Fichero de Inquilinos Morosos (FIM) nos arroja el siguiente dato:
la morosidad en los alquileres de viviendas alcanzó en España los 8.312 euros de media en los nueve primeros meses del año, lo que se traduce en un incremento del 15,4%.
Si observamos los datos por comunidades autónomas:
Andalucía (24,7%), Comunidad Valenciana (20,1%), Madrid (17,8%), Murcia (16,5%) o Cataluña (15,9%). Por el contrario, los menores incrementos de la morosidad se dieron en Cantabria (1,3%), La Rioja (1,8%), Canarias (1,8%), Navarra (2,3%) y Melilla (2,6%).