Un banco tiene que adjudicarse los inmuebles de un promotor, y existen tasadoras que lo tasan lo más cerca posible de la deuda pendiente. El objetivo no es llevárselo por menos dinero sino que las entidades no tengan problemas en sus cuentas.
Esto es lo que asegura
Mikel Echavarren, consejero delegado de Irea, una consultora financiera especializada en el mercado inmobiliario.
Atasa, la patronal de las tasadoras, rechaza que esto esté ocurriendo.
Pero los datos justifican esta práctica. Según el Banco de España, las tasaciones de 2010 reflejan una caída de precios mayor, del 8,1%, para el metro cuadrado de vivienda habitual, frente al 7% que bajaron el precio en segunda residencia.
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No tiene lógica económica que el ajuste de precio de la vivienda principal, un bien de primera necesidad, sea porcentualmente mayor al de la segunda residencia", expone Julio Gil, de la consultora inmobiliaria Horizone.
Atasa, achaca este suceso a un cálculo poco preciso del supervisor.
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