
El Banco de España ya habló de buscar alternativas al Euribor, mencionando la permuta de intereses o IRS a cinco años como posible sucesor.
Pero, ¿qué sabemos sobre el IRS?
1. ¿Qué es el Interest Rate Swap (IRS)?Refleja el coste del dinero a este plazo sin prima de riesgo.
2. ¿ Por qué ha saltado a la primera línea de actualidad?
Porque, el Banco de España (BE) publicó el 29 de octubre de 2011 en el BOE la Orden EHA /2899 / 2011 de 28 de octubre de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios. En ésta, se eliminaba algunos índices utilizados por el sistema financiero hasta la fecha (entre ellos el de la CECA) e incorporaba el IRS a cinco años con la vocación de que vaya sustituyendo al Euribor.
3. ¿Quién apuesta por su utilización?
Las entidades bancarias y cajas de ahorro son las principales defensoras.
4. Principales diferencias con el Euribor
El Euribor se calcula a un año. El IRS, cada cinco años.
5. ¿A quién beneficia 'a priori'?Las patronales bancarias son las que más cómodas se sienten con este índice.
6. Si entra en vigor, ¿afectará a todas las hipotecas o sólo a las nuevas que se firmen? ¿qué pasaría con el resto de índices?Se aplicará a las nuevas hipotecas y a aquellas anteriores cuyos índices acaben desapareciendo por mor de esta normativa (el índice CECA, el de tipos medios de hipotecas a más de tres años en adquisición de vivienda libre concedidos por los bancos y las cajas de ahorro). Cabe destacar que, salvo los índices que desaparecen, el resto seguirán existiendo, entre ellos el Euribor
7. ¿Será una opción o una imposición?Una opción.
8. Actualmente, ¿cuál sería la diferencia de cuotas entre Euribor o IRS?
Los expertos calculan que, de media, el IRS será un punto más que el Euribor.
9. Ventajas para el consumidor y la bancaNo hay ventaja alguna para el consumidor con el nuevo índice. No obstante, la banca se garantiza un punto más adicional de media.
10. Inconvenientes para el consumidor y para la bancaCrea un área importante de incertidumbre para los consumidores porque puede que sus índices actuales se sustituyan por otros más gravosos, no sólo para las nuevas hipotecas sino para algunas ya constituidas cuyos índices desaparecen. El nuevo sistema va a suponer un encarecimiento objetivo de los préstamos lo que dificultará el acceso a la vivienda y otros bienes. El nuevo sistema no genera ningún inconveniente para la banca ya que solo lo utilizará cuando venga bien para sus intereses.