
Llega la navidad y con ella las típicas decoraciones para nuestro hogar, y con esas decoraciones las inevitables lucecitas. A todos nos gustan, pero a nadie se le escapa que
conllevan un consumo adicional de energía y un riesgo provocado por descargas indeseadas, calentamientos que pueden derivar en pequeños incendios.
La instalación debe ser segura, tanto para evitar que prendan como para evitar accidentes con los pequeños de la casa o visitas, así como debemos t
ratar de elegir una opción económica que no dispare la factura de la luz. A continuación damos cinco pequeños consejos para hacer de nuestra decoración navideña algo seguro y barato.
- Luces de bajo consumo o LED
Nos garantiza un consumo mínimo, aunque al principio supondrá un desembolso de dinero algo mayor que las bombillas tradicionales, a la postre el ahorro lo notaremos en el bolsillo.
Tenemos que ser precavidos y nunca dejar las luces encendidas cuando dejemos la casa, así como no dejarlas funcionando todo el día o la noche.
Revisar que nuestra instalación eléctrica esté en buen estado, que tenemos unos enchufes de calidad nos ahorrará sustos, así como evitar también empalmes y cables pelados a la vista.
Sin duda esto nos ahorrara mucho consumo, programando cuando encender y apagar las luces evitando recalentamientos y funcionamiento indeseado.
No es necesario poner luces hasta el último rincón de la casa, la purpurina y el espumillón permite mantener ese toque cálido y refleja las luces que ya haya instaladas no cayendo así en un gasto absurdo de energía.