En un local en alquiler se pueden hacer solo las reformas negociadas (documentadas) y autorizadas previamente por el dueño en el contrato, necesita del consentimiento escrito del propietario para realizar aquellas obras que modifiquen la configuración del local o sus accesorios.
Si el arrendatario realizase las obras sin consentimiento del propietario, éste podrá:
- Resolver el contrato.
- Esperar a que concluya el tiempo previsto para la finalización del contrato y exigir al inquilino que reponga las cosas al estado anterior (esta medida se exigirá de forma inmediata si la obra supone una disminución de la estabilidad o seguridad del inmueble), ó conservar la obra efectuada sin que el arrendatario tenga derecho a que se le abone el coste de la misma.