Para poder segregar un piso es necesario cumplir una serie de particularidades:
1. Que la comunidad de vecinos lo permita (esta autorización ha de ser unánime)
2. Cada una de las unidades resultantes ha de ser exterior (o en su defecto dar a un patio azul)
3. Cumplir una serie de requisitos arquitectónicos, en cuanto a dimensiones mínimas de los pisos resultantes, diámetros mínimos internos, etc...
Una vez cumplido esto, es necesario tener un proyecto de obra, así como su licencia y, una vez hecho, hacer las gestiones pertinentes en Registro y Ayuntamiento, con su consiguiente carga impositiva (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, etc...)